viernes, abril 06, 2007

Ernesto, y nada mas que decir....








Ernesto, el pollo que estaba siempre donde no debía.

- No, negro no te hagas drama, dejate el vuelto, que si no, me dejas sin monedas para el bondi....
-Ta bien, mañana te lo traigo, si total vengo siempre....
Algo le recordó al kiosquero el origen de ese pobre pollo, bastante incierto a decir verdad.... Debe haber sido el olor del axe ese de mierda que usaba desde que lo conoció, ese olor mezcla de desinfectante de ambiente e imitación de kevin.... Bah, para lo que sale....
Nadie sabe cómo vino a para al barrio, algunos dicen que era huérfano, otros que lo seguía la mafia de los bolivianos por haberse robado el traje de carnaval en una borrachera ocasional.... pero la historia más creíble es que provenía de Japón, donde tuvo que trabajar de testeador de comida para pagarse los estudios de arquitectura. Luego se sabe que fue adoptado por una familia de clase media, que se encariñó mucho con él, y supo darse cuenta y aceptar que no era un pollo como los demás, pensaba y actuaba como una persona. Era un humano encerrado en el cuerpo de un pollo.
A Ernesto, un pollo de la calle, de 1.80 m de altura, "el más alto de la familia" decía con orgullo cuando se le preguntaba, y cuando no, también, lo atrajo siempre la idea de volverse un gran maestro mayor de obras shaolin. Se supone que esa ilusión se la contagió su tutor anterior, un carpintero tailandés, nacionalizado japonés, pero de padres desconocidos. Este buen hombre intentó muchos años entrar al templo shaolin, pero lo rechazaron siempre por tener pie plano y antecedentes policiales que le saltaban cada vez que sacaba el certificad de buena conducta. Se lo acusaba también de acoso sexual a un mimo y a dos o tres señores disfrazados de los amigos de Winnie Poo. No poder entrar al templo fue la gran decepción de este pobre hombre, cuyo nombre escapa a nuestra memoria.... Un dia, mientras miraba un film de Bruce Lee, decidió acabar con su sufrimiento y se tomó un balde enterito de detergente con olor a limón. Se buscó un embudo, y al no encontrarlo cortó una botella de gaseosa con un cuchillito e improvisó uno. Es notable que la única idea más o menos coherente que tuvo en su vida fue momentos antes de suicidarse. Luego, con lágrimas en los ojos y con su remera de Jackie Chan puesta en la cabeza puesta como una bandana, se tomó el detergente casi de un solo trago... Y hasta ahi llegó el aspirante a shaolin, que dejó sin cuidado a un pollo del cual nunca supo que era casi un humano. De haber sabido esto su soledad no habría sido tan terrible. Debido a que nadie concurría a su casa, ni a pedir azucar, el finado estuvo ahi por varios dias, despidiendo un olor a limón que hizo inhabitable su casa a futuro. Una semana despues de la tragedia, el cobrador del cable sintió curiosidad por ese olor, puesto que nadie salia a su encuentro, entró a la casa y supo el origen de tan penetrante hedor. Al tiempo la alquiló y se puso una tienda que la atendían unos hippies, que se vieron atraídos por el hecho que el olor a limón tapaba el olor de sus hierbas espirituosas, pero esa historia la contaremos luego....
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Cap. 2: noche de panico y locura en lo de los cristaleros

No era momento de ponerse a filosofar, había que fijarse a qué hora pasaba el último bondi. A esa hora de la mañana, un día sábado, cerca del bailongo de la calle Mataderos, y con todos los travestis en la calle Berutti (los más bélicos que se hayan conocido, desde los temibles Hunos de la calle Orgazabal) no era seguro pasear por las calles, por razones evidentes, o mejor dicho, ya descritas. Esos travestis cobraron fama por enfrentarse a la hinchada de Deportivo Cambaceres, en medio de los festejos de conmemoración del día de la Lealtad Peronista, pelea de la cual salieron victoriosos.
Pero Ernesto estaba re dado vuelta, le había agarrado el síndrome del borrcho malpegado, del drogón superhéroe y estaba dispuesto a enfrentar a cualquiera, hasta que vinieron unos punkitos que se cruzaron de vereda, lo cagaron a patadas y le robaron la campera. Este suceso lo dejó anonadado, con un chichon enorme en la morella y un ojo en compota y se encerró en su pieza durante toda una semana, mientras reflexionaba en lo que podria haber hecho para evitar lo que tuvo que vivir. Se imaginaba que lo mataban a cuchillazos, o a piedrazos, y tenía pesadillas en las que lo violaban en medio de un pogo de Flema. Este claustro unisemanal también lo impulsó a escribir algunas cosas que venia pensando hace rato, que no tenían ni chota que ver con lo sucedido, pero así son las inspiraciones. Se cuenta que Borges creó el cuento "Las Ruinas Circulares" cuando hacía fuerza en el baño para exhortar los demonios internos, mas eso es bastante dudoso, sobre todo si se imagina que Borges no le hubiera contado eso a nadie, ni en pedo... Con lo encorsetado que era...Tal vez a Kodama, pero nadie le daría mucha importancia a lo que diga ella, a menos que por interés se junte con ella a hablar para pispearle la biblioteca que tenia el gran Jorgito.
De toda la obra logró recuperar algunas frases, porque gran parte de la obra murió en un asado en la casa del Iguana Izubisarretea, más conocido como… el Iguana, ya que se niega rotundamente a revelar su verdadero nombre que, por lo que suponemos, debe ser horrible o debe inspirar muchos chistes fáciles.Estas son unas de las frases recuperadas:
Máximas de Ernesto
1- Un chiste cuya realización merezca el gasto de dinero o demasiado tiempo no vale la pena, pierde la espontaneidad.
2- Decir un comentario gracioso y reírse luego provoca la disminución de gracia e ingenio.
3- Los chistes hechos a base del nombre de una persona tienen una gracia efímera, y no son fuente recomendable para hacerse el gracioso. lo mas probable es quedar como un salame.
4 –En un boliche, la probabilidad de éxito amoroso es inversamente proporcional a la cantidad de alcohol ingerido.
5 - Si uno va a un recital de una banda cuyo repertorio desconoce, tiene que tener la precaución de no aplaudir hasta que todos, digo, todos aplaudan. En caso contrario queda expuesto al peligro de quedar como "el boludo que aplaudió en un corte", este hecho podría valerle miradas de desapruebo y alguna que otra risita socarrona.
6 - Cuando uno está hablando de fútbol con alguien que se jacta de saber mucho más que el normal de la gente, la estrategia más aceptable es hablar con estadísticas. Esto dejará al interlocutor al menos pensando un rato. Y lo que queda para hacer es retirarse argumentando que tiene que hacer algo urgente, lo que garantiza una salida por la puerta grande.
7 - Si uno se encuentra en una conversación de superhéroes, nunca debe decir que su favorito es Superman, esto revelará falta de ingenio y de conocimiento en el campo de los comics, teniendo en cuenta que esta gente que habla de comics no tiene ni pizca de tacto al decir las cosas. Para salir bien parado siempre diga que su favorito es Batman, y nadie se atreverá a contrariarlo.
8 – Jugar a las cartas Magic es una cagada, aunque los jugadores argumenten lo contrario.
9 – El perro siempre se rebelará cuando le ordenemos que haga esas gracias que nos divierten tanto frente a algún amigo, pariente o conocido, lo que lo dejará como un idiota. De cualquier manera no castigue al can, ya que se trata de un indicio de su instinto que le dice que no tiene que hacer lo que a cualquier pelotudo se le ocurra cuando se le ocurra.
10 – En un encuentro repentino con un compañero de la secundaria, las frases “che, y has visto a alguien…” o “estaría buenísimo que nos juntáramos…” presagian la inminente finalización de la conversación y la falta total de temas de los que hablar.
11 – Cuando a uno habla de fútbol y le preguntan de qué puesto juega, nunca debe decir que juega de arquero, aun si es un gran arquero. La gente todavía conserva prejuicios con ese puesto tan honorable.
12 - Contar historias de borracheras propias es un pésimo recurso para levantar minitas.

Las máximas ascendían a un número insoportable, así que por un lado, el asado en la casa del célere anfitrión fue una bendición para la literatura. A veces me pongo a pensar en lo que el fuego debería llevarse o no lo hace, y en lo que el tiempo debería llevarse y no se le ocurre en lo más mínimo… Pero de todo se aprende, o al menos nos queda la anecdota.

Se despertó exaltado y miró la hora del celular y vio que eran las 6, y automáticamente agarró la remera, las medias, se bajó de la cama con el pantalón a medio culo y saltó de la cucheta en un salto digno de Julio Bocca, por la distancia, no por la gracia. Luego corrió a la cocina y se sorprendió de ver a toda su familia tomando el té, que lo miraba con cara de “qué le pasó a este salamin”. Resulta que había llegado del trabajo y se había acostado a dormir la siesta, y confundió las 6 de la tarde con las 6 de la mañana... Tenía la cabeza en los problemas del trabajo, y hasta soñó que lo cagada a patadas a su jefe, se cogía a la secretaria, o sea, la pisaba y le cagaba el escritorio, luego robarle la plata de la recaudación para gastarlo toda en trolas. Como si no fuera mucho, la madre, con su voz de pitito empezó a gritarle, y a tlaadrarle los oidos:

- Ese laburo te va a llevar a la avícola, seguí así que vas a adelgazar y no te va a querer nadie…

- Si fuera por vos viviría comiendo, no sé que intenciones tenés.

Se volvió a su pieza, refunfuñando, sintiéndose humillado, sin ganas de dar explicaciones ni decir nada. Se puso los auriculares y mientras escuchaba música empezó a considerar la idea de que lo estaba matando el stress laboral. Sí, esto era un poco exagerado, pero debe tenerse en cuenta que este era el primer trabajo que le duraba más de 10 días, y que esta situación lo asustaba. Fue a la casa del Iguana y le comentó lo sucedido mientras el anfitrión buscaba unas películas pornos para alquilárselas a unos pibes del barrio.

- Che, me las devolvés antes de las 8.00, o si no te voy a tener que cobrar recargo.

- No te hagas drama Iguana –dijo el púber- apenas terminemos… de verlas te las traigo.

- Bueno, pero primero laváte las manos antes de agarrar las películas. La otra vez... no me hagas hablar que me enervo mal....

- No seas caradura, si el otro día no me atendías y tardaste media hora en abrirme la puerta, y me dijiste que estabas buscando una remera para el perro, y estabas todo transpirado y agitado…

- Bueno, es que lo estoy dejando de a poco. Es parte de la terapia… Pero qué te calienta de todos modos.

- Ahhh… Buscarle una remera al perro… este… ¿es un tipo de analogía o algo así?

- Tomátelas, pendejo de mierda, antes de que te meta una patada en el culo… Me pedís una película para pajearte con tus amigo y me venís a delirar... Tomátelas, dale, tomátelas...

Ernesto tuvo que contener al pobre Iguana, explicándole que a veces los niños son crueles, que carecen de tacto, que son unos hijos de puta cuando quieren.
Cuando retomaron el tema que afligía a nuestro célebre pollo, el Iguana le recomendó a una Pachamama que, según decían en el barrio, era la única con titulo terciario y patente para ejercer. Después de tomarse unas copas de ginebra para cobrar valor, se dirigieron a la casa de la Pachamama. El lugar quedaba en el barrio Coronel Pringles, famoso por ser el campo de batallas de las peleas escolares de muchas generaciones, y por tener el campito más codiciado de los novios a fin de mes; frondoso, espacioso, hasta supieron descubrirse engaños terribles cuando se encontraban la victima y el victimario de tal traición, cada uno con su respectivo amante…
Los recibió un perro que empezó a ladrarle al Iguana, debe haber sido por el olor raro que traía, que él excusaba diciendo que era Pachulí... Una voz de pitito se escuchó enseguida, que llamaba a los visitantes, y estos entraron…

- Veo en usté un dolor que lo aflige, algo que lo molesta hace rato… como un calzoncillo puesto al revés, ¿no? Quédese tranquilo que no le viá cobrar por adivinar eso.. es bastante evidente, con esa cara de tuje hasta este perro medio choto que tengo se daría cuenta…

- Está bien, ya entendí…

- Y ni hablar de la mirada de bol…

- Bueno, bueno, eh, mejor empiezo a hablarle de mi problema, ¿si? Mi problema empezó cuando entré a trabajar en la oficina del amigo de mi tio el Morsa. Ahí me di cuenta de lo duro que es ser un pollo en una sociedad que exige la perfección, sobre todo cuando no se tiene brazos y se deja plumas por todos lados, ahora que se vienen los días lindos, vio… Uno quiere ir a la pileta y le exigen que se ponga una bolsa de plástico gigante... Se te cagan de la risa... parezco cualquier cosa... todo mal..

- Mire, de poder hacerlo humano, mmm …se complica… está medio jodido porque la otra vez transformé en humano al burro de doña Berta y todavía no la pueden despegar del pobre hombre. Esa vieja siempre fue muy calentona, tendria q haberlo previsto.Aparte que me joden los del Gobierno con eso de que tienen que registrarlo, hacerle el documento y a esa gente cuando uno los hace trabajar se ponen violentos… Y si querés hacer un trámite, rezá para que no te toque ir y encontrártelos.. son terribles, te hacen esperar todo el día sentado mientras toman mates. Ni hablar de las habas madrinas y todas esas criaturas, si hasta me han embargado el sueldo las guachas…

- Entonces me voy a lo de la brujita Herminia, que no me va a dar una solución, pero me va a mentir un rato…

- Lo que puedo hacer es darle brazos, hasta ahí llego, a lo sumo… un pito… si hace meritos…

- Uhh, hasta usted me pide cometas…

- Ya le dije, que me han embargado el sueldo. Lo quiero vé a usté con un sueldo de Pachamama y un local a unas cuadras de una clínica… con lo desconfiada que está la gente…

- Está bien, me parece bien el trato, pero…

- Si…..

- Cuanto sale la jodita?

- Y…. ahí me gusta llegar. Son 200 mangos, un atado de Kool mentolados, que la gorda papona de enfrente no los trae mas, y otras cositas…. Usté sabe… lo más comun que se pide en estos casos…

- A ver, diga..

- Un frasco con bellos púbicos de un hámster, un moquito de pitbull y tos de loro en una lata de Pomarola tipo bolognesa. Para reponer los insumos.

- Ok… ¿algo más?

- Y una pluma suya, de debajo de la axila.

- Está bien, ¿y eso es todo?

- Mmm … si… esto le va a traer ciertas complicaciones, vio…

- ¿Como cuáles?

- El hecho de tener brazos implica tener axilas, y los brazos que me quedan por ahora eran de unos trabajadores golondrinas que se perdieron en un corzo… y son bastante… como decirlo…. Tienen un olor a chivo que voltea. Mantengase alejado de diabéticos y de mujeres embarazadas.

- Entonces, voy a ser un pollo con olor a chivo.

- Y si… estas cosas nunca salen derechitas. Con mucha suerte, no va a tener que hacerrse una rinoplastía en un año y medio.

- Bueno, no hay drama, se puede solucionar con un desodorante…

- No !!! La irritación le sacaría los brazos en una semana !!!!!! Ni se le ocurra ni siquiera oler el Axe!!!! A lo sumo un Odorono, pero eso no está del todo comprobado

- Por qué?

- Es que ya no se consiguen más….

- Mire, usted es una chanta, si hubiera sabido ni venía…. Pero me muero por tener aunque sea brazos…

- Está bien, llene esta solicitud y en tres semanas lo llamamos para que venga a retirarlos, pero antes me tiene que dejar una seña…

-Bueno, pero me da un recibo. Yo a usted no le doy plata porque sí ni en pedo.

-Ah bueno, de paso pretencioso el mozito. Con los quilombos legales que tengo con las hadas y los otros bichos de mierda, venís vos y me pedís que te dé un recibo... Pero por favor...

Y Ernesto, indignado, salió puteando, dejando un plumerío detrás de sí, escupiendo a la vieja y acusándola de trucha y burócrata. Después salió el Iguana, que se había quedado pidiendo disculpas.

- Che, boludo, me hiciste quedar con el culo con esta vieja, encima es amiga de mi mamá. Ahora me va a romper las bolas toda una semana por tu culpa…

- Andá a cagar un rato, querés…

- Aparte, lo de los brazos era un buen trato…

- Si, seguro, mirá si quedo como vos…

- Aparte el perro de mierda ese, siempre me hace lo mismo.

- Es que sabe que le tenés miedo. Sos medio cagoncito, admitilo.

- No, nada más que no me gustan los perros.

- A mi no me gusta la sopa y no ando saltando como un marica cuando veo un plato.

Y se fueron caminando por el barrio recordando viejas glorias de la infancia… pero esa, esa es otra historia….
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cap. 4 Alguna vez le tenía que tocar...

Todavía se puede ver en el medio del potrero una línea de puntitos rojos, casi arriba del punto del penal. Tiene aproximadamente 10 cm. de largo e inexplicablemente la tierra no la ha tapado, ni la lluvia se la llevó al olvido. Esa marca de sangre es el único registro de una gran batalla, casi mítica, que se llevó a cabo en el gran barrio Coronel Pringles.
La gente tiene diferentes sensaciones con respecto a ese día. Algunos sienten miedo al recordar los gritos de pánico de los gladiadores barriales, y otros nunca se divirtieron tanto en su vida, aunque estos últimos son los mismos morbosos de siempre… Gente de porquería, diria uno si los viera. No voy a divagar más, para comenzar con este relato.Ernesto había pasado dos meses sin jugar a la pelota, por culpa de un golpe terrible en el cóccix. Entonces pensó en organizar un partidito en el célebre potrero del barrio Coronel Pringles, en el que se enfrentarían los de la cuadra del Pollo y los compañeritos de confirmación del Iguana. Estos pibes eran buenos jugadores, pero también cabe decir que cuando se encontraban en desventaja no dudaban en dejarle la pata en la nuca a alguno.Aunque no estaban muy convencidos al principio, los amigos de Ernesto accedieron a dicho enfrentamiento.
Una semana antes del partido empezaron con la concentración en la habitación de Ernesto, donde veían videos de sus oponentes, estudiaban sus tácticas y, cuando había un tiempito, se jugaban unas rondas al chancho va.
La presión y las ansias iban aumentado día a día, hasta que llegó el partido, citado a las 16.30.Llegaron los equipos, cada uno se puso en un lado de la cancha, sin saludarse entre ellos; los capitanes, Ernesto y el Iguana se colocaron en el medio campo. Se saludaron con un beso, tiraron una moneda de $0.25 y saca el Iguana de la mitad de la cancha. Iban 20 minutos, el resultado era de 2 a 2, el partido ya se había puesto bastante áspero y se veía a los jugadores correr cada pelota con los dientes apretados.
A los 30 minutos el Colorado Estebanez, atacante del equipo del Iguana, pega un tiro en el travesaño que deja el arco temblando. Esto no es nada extraordinario, todos sabemos que pasa en cualquier partido de barrio. Pero se cree que la vibración del parante, con una frecuencia que aun no se determinó cuál es la necesaria, modificó el umbral espacio-tiempo y abrió un portal del que salieron una cantidad enorme de hombres encorvados y peludos.
Los jugadores y los forasteros se quedaron mirándose fijamente un rato; estudiándose o tratando de entender qué carajo pasaba, no se sabe bien…
La calma desapareció cuando uno de los cavernícolas agarró el garrote y reventó la pelota contra el piso. Esto despertó la furia del gordo Manzano, quien fue corriendo y le dio una patada voladora en medio de la frente. Y se largó la piñadera…
La batalla era sangrienta y despiadada. Los chicos del barrio se habían sacado los botines y se los habían enrollado en la mano y golpeaban a los cavernícolas dejándoles los tapones marcados en la frente. Los otros sacudían sus grandes mazos al aire para ver si algún soldado despistado se comía un palazo en la cabeza. Ernesto había agarrado una piedra, la había puesto en su botín y la revoleaba agarrándola del cordón. Esta arma era doblemente peligrosa, porque aparte del terrible golpe que daba, dejaba una marca de tapones que rápidamente se infectaba, debido a la tierra del potrero.
En el clímax de la pelea, Ernesto fue corriendo, saltó sobre la espalda del Chueco Rivas, que estaba dandole trompadas en la trucha a un cavernícola bien petiso, y se elevó a una altura increíble. En el aire preparó su pico, haciendo para atrás su cabeza y arqueando su columna lo ue más pudo para propiciar un golpe mortal al líder de los enemigos con su pico. Fue tan certero su golpe en la frente, que la cabeza de su adversario se partió desde el comienzo de la nariz hasta casi la nuca. Fue un espectáculo aterrador. El mundo pareció detenerse al oír el sonido del cráneo del cavernícola, la batalla también terminó en ese momento… Todos miraban el cuerpo del forastero bañado en sangre. La cabeza estaba partida casi en dos, parte del cerebro salía por la grieta que había hecho el pico de Ernesto, que tenía las pupilas dilatadas y el rostro lleno de sangre de su oponente.El cadáver empezó a convulsionar, y la vibración abrió de nuevo el portal por el cual habían venido los cavernícolas. Un remolino gigante empezó a succionar a los forasteros, llevándose también la sangre que habían derramado en el potrero. Una luz enceguecedora dio final a todo el suceso.La única evidencia que quedó es una mancha en forma de línea, formada de gotitas de sangre el jefe de los cavernícolas.
Todos cayeron desfallecidos al suelo, sin decir palabra alguna, totalmente agotados.
Uno a uno se fue parando y se dirigían a su respectiva casa.A Ernesto solo se le ocurrió decirles; “la semana que viene mejor nos juntamos a jugar a la play…”
En los días en los que cambia repentinamente el tiempo el pico de Ernesto se destempla y le causa dolor, e inevitablemente le llena la cabeza de recuerdos.
A ninguno del grupo de amigos de Ernesto le gusta pelear, pero tenían que hacerlo, no les quedaba otra opción.
Cada vez que uno tiene que usar el último recurso para poder llegar a algo se pierde un poco la esencia de la razón principal por la que habíamos decidido hacer tal cosa. Un poco de uno también se pierde.
No fue un recuerdo lindo, ni mucho menos gracioso, pero ni que fuéramos libretistas de nuestras vidas, che…

Cap. 5 : tertulias eclécticamente absurdas

Y finalmente llegó el día tan esperado, el franco doble del mes, el único día en que el pollo se sentía dueño de sus horas.Aprovecha esos días para dormir hasta las 10.00 hs. y hacer fiaca hasta las 11. Se levantaba en bata y se tomaba un yerbiado con el hermanito más chico, mientras miraban cualquier boludez. Se bañaba sin apuro, con el agua no muy caliente (imaginarán por qué), se secaba las plumas con el secador de pelo, armaba la cama y se ponía a ordenar sus cd`s, mientras escuchaba música. De vez en cuando hacia un recuento de sus discos, pero siempre se quedaba en la mitad, ya que le daba flojera y se tiraba de nuevo en la cama. Después de comer en familia, miraba su serie favorita. “Colita, el perro depresivo”, un dibujo animado muy divertido, cuyo protagonista tenía la voz de Guillermo Franccela. Su latiguillo más conocido, cuando le agarraban ganas de matarse, era “Me muerooooo”. Imaginen esta frase dicha por Franccela. Es bastante fácil, sólo hay que haber visto al menos un capítulo de cualquiera de las series o alguna de las películas de este actor con tan pocos recursos. A pesar de eso, la serie estaba bastante buena, la salvaban los libretistas.

A las 6 pasaba a buscar al Iguana, y se quedaban largo rato charlando en la cocina, mate mediante, mientras escuchaban música. Grandes conversaciones tuvieron lugar en ese lugar, grandes teorías fueron debatidas, aceptadas o totalmente refutadas. Y se hablaba de todo… no había temas sin tocar en esas tardes. Algunas frases memorables: “si a un hombre le gusta frecuentar travestis, es innegable la existencia, aunque sea mínima, de homosexualidad reprimida, porque el juego, la fantasía, el autoengaño de que uno se encuentra ante una mujer no puede durar mas de 5 minutos o cuando se alcanza cierto grado de intimidad”. Así se dijo, y fue tema de discusión de varias juntadas a tomar cerveza, hasta que todos, mas o menos, la aceptaron. Tal vez por temor a chistes fáciles y a comentarios maliciosos.

También se discutía cosas triviales o ciertas dicotomías mezcladas con temas un poco más serios, como ¿Vai o Satriani?, ¿Soda o Los Redondos?, ¿Mate amargo o dulce? ¿Pechos o trasero?, ¿Borges o Cortazar?, ¿Vino blanco o tinto?, y otras boludeces. El problema es que nunca se sabía cual era el tema que trataban seriamente…

Se buscaba, a diferencia de otros foros, tocar temas polémicos y, si se podía, delirar entremedio de la discusión para luego retomar las riendas con total naturalidad. Se podía hablar de la función del Papa como tirano dogmático y capitalista, luego cambiar al último partido de Boquita (entiéndase como Club Atlético Boca Júniors), para luego hablar de la figura armoniosa de la vecinita del 4D; tal vez alguien comentaba algunos sueños extraños de noches pasadas y en segundo se volvía a hablar del Sumo Pontífice y su tendencia en la moda episcopal. Todo esto en un tono serio y solemne, para crear un clima bastante “aristocrático” para el barrio en el que tenia lugar la tertulia. Estas charlas podían resultar tremendamente estimulantes o terriblemente desesperantes, según como se haya levantado uno, vio…

Otra de las discusiones fue sobre la utopía de llevarse bien con todo el mundo o, aún mas difícil, caerle bien a todo el mundo. La presencia de esta idea implica desde ya una baja autoestima, una falta de postura ideológica y también falta de integridad en cuanto a la personalidad. Se entiende a los novios recientes al tratar de agradarles a todos los familiares, o sea, tíos, primos, abuelos, amigos de primos (que ya son como de la familia), tías, primas, tías abuelas solteronas, etc. En caso extremo se puede llegar a una convivencia pasable basada en charlas sobre el clima, la crianza de perros y la forma de cocinar un asado. Ya cuando se empieza a adentrar en temas más pasionales, surgen las situaciones más incómodas. Siempre a uno se le cae un comentario que intenta ser gracioso, y ahí, justo en ese momento descubrimos que algunos parientes estaban esperando el comentario que justificara esa inevitable mala impresión que les hemos dado. En cuanto a esto, hay desmitificar algo; esta vez, la culpa la tiene el chancho… La primera impresión se basa en prejuicios, experiencias e idiosincrasia del examinador, y no en la vestimenta, apariencia, peinado, postura, rasgos faciales, raza, equipo de fútbol y demás características del sujeto en estudio, en este caso, el noviecito de la nena. Vale aclarar que la edad de la señorita no influye en nada, siempre va a ser la nena. Aun si nunca le hayan dicho así, ni siquiera el padre. Un sentimiento receloso nace con el primer noviazgo serio de una mujer.

Tema importantísimo: la religión. Este tema tomaba real importancia porque, aunque todos eran ateos o católicos no practicantes, la idea era ver cuán cerca del consenso se podía llegar. Sí, es una utopía, pero de eso se trataba, intentar la utopía en el tema más polémico de la historia de la humanidad. Vieron con el tiempo cuál era el problema acerca de las charlas religiosas: el instinto evangelizador del hombre, que quiere convencer, aun inconscientemente, a los demás de sus creencias, cualquiera que fueran ellas. El ateo proponía la inexistencia de tal Dios y defendía su idea con toda su agresividad. El ex católico decía que las religiones son innecesarias y se esforzaba para que su argumento sonara irrefutable; y el católico argumentaba la existencia de un Dios bondadoso que nada tenía que ver con las opresiones de la Iglesia y su historia nefasta, que la Iglesia era ese sentimiento de pertenencia a algo divino que hacía que cada hombre se sintiera más digno. Cada argumento era el fruto de noches y días de reflexiones, dudas, mates, cafés y cigarrillos, lo que le hacia merecer un respeto y una atención inalterables.

Otro tema que sacudió varias cabezas: las conspiraciones secretas del Chavo del 8. Se ha descubierto que el nombre del comediante creador de tan conocido personaje trae un mensaje comunista revolucionario. Chespirito es una deformación de la frase en inglés “ Che´s spirit” o “el espíritu del Che”. En una ocasión le preguntaron el por el origen de su nombre artístico, y argumentó espontáneamente, lo que en el barrio de Ernesto se llama “chamuyar”, que se debía a que la madre le decía que su hijo iba a ser como Shackespeare, pero chiquito, un shackespirito, y de una deformación viene “Chespirito”. La vecindad representaría cualquier sociedad en el mundo, donde el capitalismo, representado por los personajes más pudientes como Don Barriga, Doña Florinda y Kiko, tenía un carácter mezquino y malicioso y siempre terminaba ridiculizado por las travesuras inocentes del Chavo, y de otros personajes, como Don Ramón y la Chilindrina, que representarían al pueblo en su acepción mas pura. Por su fuera poco, el humorista mejicano también crea otro antihéroe: el Chapulín Colorado. Podría ser de cualquier otro color, hay miles para elegir, pero fue rojo nomás. Era casi una amenaza, recordemos que esta gran serie fue hecha en los años setenta, mientras la Guerra Fría estaba en su momento más crítico. Vale la pena agregar que este gran cómico fue un pionero en satirizar grandes cuentos para niños e historias clásicas de la Biblia, que también tenían su guiño comunista, como “David y Goliat”, El sastrecillo valiente”, “Sansón y Dalila”, “El vestido del Rey”, entre otros. Este formato de sátira fue furor con películas como “Shreck”, “Scary Movie” y muchas otras atrocidades que nos legaba el mundo lejano de Hollywood…

Ernesto disfrutaba estas conversaciones intensamente, ya que le permitía sacarse los prejuicios, ponerse los de los demás como si fuera un disfraz para burlarse de ellos. Su máxima más importante fue: “Todo acto del hombre es impulsada por un impulso primitivo e instintivo”. Un día el Iguana, con intención de refutarle la idea le cuestionó: “¿Y qué me decís del amor…?. El pollo se quedó callado, miró al suelo, luego el culo de la mesera del minimarket, le miró a los ojos a sus amigos, discretamente se rascó la entrepierna e hizo un movimiento de hombros que indicaba la falta de respuesta clara. Saltó el Pelela Sánchez en defensa de su amigo y compañero de ataque en el equipo de fútbol, y dijo: “¿Pero qué estás preguntando? Si llegás a saber esa vos… me hago trolo…” Todos se miraron, y con una risita socarrona el Iguana llamó a la mesera y le pidió la cuenta.
Todo queda entre amigos, vio...

cap. 6 como un dolor de muelas.....

Es fama que hay gente que a uno lo hacen sentir bien, tranquilo, cómodo, contento con uno mismo, que al irse nos dejan una sonrisa que dura unos segundos hasta que llega la cachetada de la realidad… En cambio hay otras que cada vez que aparecen hacen que se nos cierre el estómago de sólo verlas. Ernesto cree que son una especie de fantasmas del pasado que vienen a atormentarnos para sacarnos el aburrimiento de la rutina diaria, pero en realidad uno ya le ha agarrado idea al pobre tipo.
Nadie puede ser nocivo después de que ya hizo lo que nos hirió, si nos sigue doliendo es porque nos sobamos muy poco… Puede ser que nos hayamos sobado demasiado, que nos hayamos pasado de mañosos. Entiéndase por sobarse buscar algo o alguien para poder olvidar lo que nos pasó. Y de ahí depende el curso de nuestra herida, el cariño debe ser algo que no lastime de tanta fuerza y fricción, ni sea algo liviano como soplarse y decir " sana sana colita de rana" cuando uno se ha quebrado la tibia y el peroné. Es así que para dar ejemplos claros contaremos las vivencias de dos amigos del pollo.
El Iguana y el Tanque se enamoraron al mismo tiempo de la Ivonne, la hija del medio de la verdulera del barrio. Esta chica desde niña tenía un sexappeal natural que desconcertaba a todo el mundo, y revolucionaba a los niños del barrio con su caminar compasado. Era muy linda, además era bastante avispada para sus quince añitos.
El Iguana era compañero de confirmación de Ivonne, allí se conocieron y se hicieron muy amigos. Él quedó obnubilado con sus ojos desde el primer momento que la vio… En el mes de noviembre, esta chica cumplió sus 16 e invitó a su amigo Iguana y le dijo que trajera a una amiga, pero a falta de respuestas positivas de parte de sus vecinas, el Iguana decidió decirle al tanque que lo acompañara. El Tanque no tardó en caer en el encanto de esta hermosa ex – quinceañera, y ella tampoco tardó en notar la cara de boludo que ponía el tanque cada vez que ella pasaba…También veía esta reacción desde hacía días en su compañero de confirmación.
Este fue el punto de quiebre: las niñas muy bellas tienden a reafirmar el poder de su belleza creando situaciones estúpidas en los hombres. Cualquiera que haya visto o vivido esto me dará la razón asintiendo en silencio con un movimiento de cabeza que va de arriba hacia abajo lentamente, unas dos o tres veces, no más…
Entonces comenzó su plan, invitando una noche cada uno a su casa a tomar mates con facturitas, y les hacía creer que tenían chances de poder tener un affaire con tan preciada muchacha.
Astutamente les pedía a ambos pebetes que no comentaran que estaban frecuentando su casa, y se los pedía casi haciendo pucherito con esa boca carnosa que los dos amigos se morían por comerle… Como suele suceder, uno de los dos no pudo aguantarse las ganas de contarle al otro y asi descubrieron el engaño de esta señorita. Los dos tomaron actitudes muy distintas para poder olvidar a la belleza de la calle Maza.
El Iguana se escondió en su pieza a desahogarse en llantos por los rincones. Con el tiempo se dio cuenta que su lamento diario lo hundía cada vez más en la miseria y lo consumía sin que se diera cuenta, el recuerdo lo mataba cada día más… En cambio el Tanque se hizo cliente vitalicio del antro de la calle Muñiz, lugar peligroso si los hay en el barrio. Luego de un año de lujuria desenfrenada y de sueldos embargados por deudas del lugar, se dio cuenta que su vida era vacía y que lo único que buscaba en cada una de las putas que él contrataba para su placer era un poco de cariño, pero no lo conseguía… por razones obvias, sencillamente ese no es el trabajo para el que les pagan. Se sintió miserable y durante un tiempo su vida trascendió entre antros, peleas de gallos de riña y té bingos…
Los dos siguieron siendo amigos, pero el tema no se tocó nunca más. Y cada vez que veían pasar un escalofrío les recorría la espalda. Los ojos azules que antes les recordaba la existencia de un Dios ahora revolvía la mierda del corazón…
Ernesto cree que la solución no es recordar el mal que nos han hecho sino el punto débil que dejamos descubierto… No es estar a la defensiva, es ser cada vez menos boludo.


Cap. 7 - Mitos urbanos


mito 1

tener “actitud rockera” es ser rockero:
esta gran confusión se debe a que siempre se ha observado en los músicos de rock una actitud rebelde, problemática, desordenada e impredecible, básicamente adolescente. Esto es en parte cierto, el rock nos mueve siempre esa parte rebelde que todos tenemos adentro, que se aflora en la juventud y se doma al llegar a la vida adulta. Al parecer esta actitud le ha servido a mucha gente que no fue dotada de talento musical y tiene una gran tendencia a querer llamar la atención para vender discos, básicamente. Y qué mejor publico que los adolescentes incautos que compran eso de la actitud… así comprenderán que esta gente que se viste de rockera está engañando vilmente a una generación de jóvenes que se preocuparán por saber qué tipo de drogas consume el Piti en lugar de saber lo que es una pentatónica, un slide, un barrido, un rulo. A lo sumo sabrán lo que es un pogo, que viene junto con el pack de la pose, la ropa, el vocabulario típico adecuadamente adaptado a los tiempos actuales. Me permito un ejemplo: un coya del altiplano está interpretando una hermosa canción folklórica con una ocarina, luego comienza a hacer un solo de 5 minutos con su instrumento, le pega hombrazos al de la flauta dulce, se tira al piso mientras continúa su solo, de pronto tira su ocarina al suelo, hace una señal con sus dedos invocando al Príncipe de las tinieblas. Agarra su instrumento, lo pisa lo escupe, busca una llama, la sacrifica, bebe su sangre y la escupe a la ocarina, a la que la quema con kerosén mientras hace gestos con sus manos incitando a la combustión, alzando sus dedos y moviendo las manos de abajo hacia arriba, acompañándolas con un movimiento de dedos. Esto es “actitud rockera”, pero de ningún modo es “rock”. Hace un tiempito un vecinito vio una foto en mi pieza y dijo: “y esa foto vieja… ¿quién los conoce a esos ñoños, cabeza de pija?”, sólo le respondí que la mejor banda de rock de la historia, y el me respondió: ¿y las tachas? Hay que tratar de evitar que se piense que todos los boludos son rockeros, ya que es indefendible que varios rockeros son bastante boludos. A los que disfrutamos de la buena música, de una distorsión que nos vuela la capelu, mientras hablamos con nuestros cumpas y detenemos la conversación para escuchar los arreglitos que metió el bajista no nos convencen con la pose, el tiempo dice qué disco vale la pena escuchar después de varios años de editarse. A esos que esconden la remera toda gastada de Deep Purple debajo del mameluco o de la camisa y la corbata sólo le basta tener muchos discos y unos pocos minutos por semana para sentirse en el cielo. Las poses las dejamos para cuando nos sacamos las fotos carné.

cap . 8 nueva santa inquisición



La madre de Ernesto estaba por irse al supermercado y le encargó al pollo que le comprara un Telekino, porque no hacía tiempo y se le pasaba el bondi. Entonces nuestro amigo se fue pateando piedras de bronca por la calle Maza. Pateó una piedra con tanta mala suerte que empezó a rebotar por el cordón y le dio en el medio del tobillo al abuelo del Iguana, que había salio a la vera a mirarle el culo a la hija de la verdulera, Ivonne, de la que ya hemos hablamos antes. Ernesto salió corriendo incluso antes de que se efectuara el incidente, intuyendo la trayectoria de la piedra y calculando la suerte de mierda con la que se había levantado ese día. Empezó a correr por un callejoncito y se metió en un almacén con una decoración muy extraña. Una señora con un pañuelo en la cabeza, aros colgantes muy vistosos que estaba sentada enfrente de una bola de vidrio le preguntó qué buscaba.
- No, nada, entré por casualidad… Gracias, ya me iba – mientras miraba escondido en la cortina del local. .
- Nada es casualidad, ni siquiera el hecho de que la piedra estuviera tan a tu alcance para que la patearas…
- Pero… ¿cómo…? Bah, seguro me vio desde acá y ahora me está tomando el pelo…
- Bueno, al menos aprovechá y comprarle acá el telekino a tu mamá…
Ernesto la miró sorprendido, se sentó en la mesa, y antes de que pudiera decir algo la gitana le agarró el ala y le dijo que por la compra del telekino también le leía la suerte. Se sujetó la bandana, se escupió las palmas de las manos, se peinó las cejas y empezó con el ritual. - Oh señor de la tinieblas Fifandai, revélame el futuro a través de este instrumento y lo que nos espera mas adelante! Un ruido ensordecedor hizo que Ernesto cerrara los ojos, y al abrirlos se encontró en otro lugar, más precisamente en una comisaría.
Se dio cuenta de que estaba esposado y metido en una celda. El lugar estaba bastante arruinado. Levantó la cabeza y vio a un niño que lo llamaba. Se acercó hasta la puerta de la celda y le preguntó qué quería, Luego el niño abrió la puerta con un mini soplete, miró alrededor, y dejó escapar al pollo. Luego lo llevó a un barrio con aspecto peligroso y le sacó las esposas. Lo dejó en la cocina y le dijo que esperara. Ernesto se sirvió un vaso de Tang mientras esperaba.
Le dolían las plumas de las alas y de repente una voz se escuchó, que dijo_
- Así que vos sos Ernesto… nunca habría imaginado que fueras así… Ahora entiendo…- Ernesto se dio vuelta y vio que se trataba de otro pollo, muy parecido a él, pero de plumas más oscuras, y al parecer más gruesas.
- Quédate tranquilo, supongo que voy a tener que explicarte algo, tenés una cara de cagazo que no te imaginás…
- Si sólo fuera la cara…
El anfitrión era un pollo, pero lo que no sabía Ernesto era que estaban en el año 2080.rsumo la historia que este pollo le contó a Ernesto:
Los pollos como Ernesto habían evolucionado muy rápidamente y habían alcanzado un nivel intelectual un poco mayor al de los humanos. Sus cuerpos se habían adaptado a todo tipo de climas y se sabía que las mujeres fantaseaban con hacer el amor con un pollo, dado que ya habían conseguido tener un pene, y de gran resistencia, sin dejar de nombrar la gran resistencia física de estos seres, que hasta eran románticos después de terminar… por si fuera poco, su semen sabia a jugo de manzanas, así que imaginen la locura que esto provocaba en las mujeres. Y el odio que tenían los hombres comunes, por ser superados, comparados y engañados con una simple ave. Así que un pollo, Ricardinho, descendiente de Ernesto, creó un grupo para proteger a los de su misma especie que habían sido y eran víctimas de la violencia de una sociedad que siempre teme a lo que no puede manejar.
Esta situación también había hecho surgir a un grupo de conservadores religiosos, que argumentaban que los humanos eran los únicos seres dignos de habitar esta tierra y que si Dios estuviera vivo, no permitiría que los pollos se mezclaran con los humanos así como así… Grupos antiaviarios de todo el mundo se unieron para hacer una nueva Santa Inquisición. En nombre de Dios les echaban aliño con nafta a los pollos y los quemaban sádicamente en las plazas de los barrios, frente a los juegos. Algunos se destapaban las capuchas negras y alzaban la cabeza al firmamento para apreciar mejor el olor a pollo asado.
El grupo de pollos contaba con aliados poderosos, como los afinadores de piano, la Secta de Darkies bolivianos, los verduleros, los nerds, la Asociación de Raperos del Altiplano y el Sindicato de actores porno de Nigeria.
Ernesto le propuso a Ricardinho juntar sus aliados y convocar a una asamblea para discutir el tema y llegar a una solución civilizada.
Juntos, un día, que nunca se llegó a determinar, crearon la asamblea tan esperada. Se hizo una gran asamblea en el estadio Islas Malvinas, el estadio de mayor capacidad en toda la región En una tribuna estaban los grupos aliados de los pollos, y en el otro la gran mayoría conformada por los fanáticos religiosos, los profesores de Tai Chi Chuan y feng sui (que descreían del pollo místico interior) y los Tapiteros de la calle San Martin. Al final, decidieron resolver todo en una competencia que definiría las políticas de ambos grupos. Sacaron piedra, papel y tijera y ganaron los pollos.
A partir de ese momento los pollos consiguieron los mismos derechos que los humanos.
En pleno festejo y bailongo, un grandote que estaba bailando un cuartetazo con una gordita le pegó sin querer un codazo en el marote a Ernesto.
Cuando despertó estaba en el almacén de la gitana, que le echaba aire con una revista Gente. Ernesto le preguntó que si todo lo que había visto era real, y la gitana le contestó:
- No sé lo que decís, si apenas te sentaste se te cayó una lámpara en la cabeza y recién pudiste despertarte.
- Bueno, me voy, ¿a cuánto tenía el Telekino?
- A dos pesitos nomás. No quiere jugarse unos números a la quiniela, ¿no? - No, gracias, tengo que irme cagando a mi casa antes de que se vaya mi vieja. Ese recuerdo tal vez suceda, tal vez no… depende de Ernesto y de sus esfuerzos para conseguir una novia. Ernesto siguió pensando todo el camino, y consideró invitar a Ivonne, pero esa, esa es otra historia…
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Cap. 9 Quieeeeta, que viene gente....

Situaciones incomodas las tenemos todos, como ir a visitar algún pariente que nunca nos quiso y tener que aceptarle una taza de café, de la que desconfiamos porque creemos o tenemos la leve sensación de que ha sido envenenada, al menos escupida...
Un hermoso día de invierno, que por capricho del capitalismo era día del amigo, Ernesto decidió ir a visitar a sus viejo amigo del barrio San Eduardo, el Mamadera Izubizarretea, primo de Iguana.
Adoraba ir de vez en cuando a tomar un vaso de vino de Felipe Rutini, cosecha... no se sabía, porque estaba en una botella de vidrio sin etiqueta. La única prueba de que era tal tipo de vino era la declaración del primo por parte de madre del Mamadera Izubizarretea, quien trabajaba en una bodega donde guardaban tal delicioso elixir, y en un descuido del ebrio guardia del lugar, este señor, cuya identidad protegeremos por una cuestión de seguridad nacional, se incautó de unos litros, guardándolos en una botella de bebida gaseosa. El sabor del vino respaldaba la versión del ladrón ocasional.
Apenas llegó Ernesto a la casa del Mamadera, sintió un rico olor a asado, del cual empezó a adivinar unas costillitas bien gruesas, con grasita, un matambrito previamente puesto en leche desde la noche anterior, para tiernizarlo. La realidad era que estaba cagado de hambre, porque ni siquiera había desayunado.
La puerta se abrió y lo recibió la hermanita menor del mamadera, que ya tenía 17 añitos...
Estaba con un pantalón corto de jeans, demasiado corto para no mirarle... Entró Ernesto a la cocina, se sentó en una cómoda silla de totora. Apareció la madre, que lo saludó tan efusivamente, como buena tana gringa que es. En segundos lo llenó de tortitas, dulces caseros, mates y todo tipo de alimentos ... y cómo decirle que no... se comió casi todo, sin dejar de escuchar la conversación de la Tana. Entonces entró el Mamadera, todo despeinado, con las marcas de la sábana en la cara y unas ojeras que lo emparentaban a un mapache.
Ernesto “mamadera” Izubizarretea nacido el 5 de abril de 1983, recibió el apodo que lo acompañaría por siempre luego de un episodio en su fiesta de 18, cuando su madre, la Tana, que había bebido más de lo usual, empezó a contar historias de la infancia del cumpleañero... Fue ahí que contó que su hijo no dejó la mamadera hasta los 12 años, justo el día anterior de su cumpleaños número 13. Ese fue uno delos momentos incómodos... desgraciadamente hubo más. El tío de la Tana tuvo la grandiosa idea de hacer un bailongo espontáneo, juntó todas las sillas, las apiló junto a la mesada y sacó su disco de Carlitos Rolán y lo puso a todo volumen. En realidad las intenciones eran buenas, pero ignoraba que a los amigos de su sobrino nieto no le gustaba bailar... y que tampoco había suficientes féminas para llevar a cabo el festejo bailantero. Lo peor vino al enterarse del fracaso de su empresa... Empezó a propinarle insultos, mitad en español, mitad en un raro dialecto de su país de origen, a los invitados. Dichos improperios fueron acallados por el padre del Mamadera, que empezó a golpearle con un banquito de plástico en la espalda. A la trifulca se sumaron los primos del cumpleañero, que hacía rato buscaban una excusa para romperle la cara al padre de Ernesto. En dos segundos, toda la familia se estaba matando en medio del patio. Sillas, damajuanas, platos, tronquitos de algarrobo, champas de pasto, todo lo que era encontrado a mano volaba por el aire, buscando caer en la cabeza de alguien de la familia, previamente medido el tiro. De fondo se escuchaban gritos, insultos y un pegadizo cuarteto cordobés. Los amigos del cumpleañero se retiraron lentamente por el portón para no terminar con un botellazo por la cabeza. Segundos después salió el Mamadera y su hermanita y todos se fueron al centro a jugara al pool y a olvidar tamaña situación.
Volvamos a la visita de nuestro pollo amigo. Inevitablemente la familia invitó a comer asado a Ernesto, quien se aprestó a llevar los platos, las ensaladas y los vasos a la mesa, como si de eso dependiera su vida. Se puso al lado del asador, Rogelio, el padre del anfitrión, y recordaban aventuras de la infancia, y Rogelio le contaba cuánto odiaba a la familia de la Tana. Ernesto pensaba en todo o que estaba dispuesto a soportar por un asado...
Se paseaba de vez en cuando la hermanita, Rebecca, con su andar compasado y esas pompas que eran consideradas las mejores del barrio. Ernesto notó en ella una mirada rara, inusual. Lo que se dice, le estaba tirando onda. Ese fue el principio...
Se sentaron en la mesa, con Rogelio a la punta, como buen anfitrión y asador, a su derecha la Tana y Rebeca y a su izquierda su hijo y el invitado, nuestro amigo Ernesto.
Rebeca estaba poniendo nervioso a Ernesto, con sus miradas insinuantes y los clásicos chistes fáciles que se pueden hacer en esos casos, como: “Ernesto, ¿no me arrimas el choricito?, y tantos otros que ya pueden imaginar con la colita y las costillitas bien jugosas...
Se complicó la cosa cuando esta chica, al notar la resistencia que ponía el invitado, empezó a sobarle la pierna levemente con el pie y luego iba ascendiendo, buscando un lugar mas cálido, por decirlo así... Ernesto se paró súbitamente, argumentado haber olvidado hacer una llamada. Se fue corriendo al interior de la casa, y sacó su celular para disimular... se quedó en el marco de la puerta mientras escuchaba cuánto saldo le quedaba.
De repente llegó Rebecca, lo miró y pasó entre el marco y nuestro pobre pollo. La niña lo miró a los ojos y Ernesto bajó la mirada y siguió su camino al patio...
Sí, arrugó, pero ya se sabe que las hermanas de los amigos tienen barba y bigote, y eso no se discute.

capitulo 10. Get a life!!!!!

Al tan polémico prócer, a pesar de muchos, Domingo Faustino Sarmiento le faltó agregar a su frase más recordada " Las ideas no se matan", algo asi como " pero se pueden robar...".

Las ideas significan mucho para Ernesto, porque considera que es algo que escapa a toda regla con respecto a las obras del hombre. paso a explicar, sé que quedó picando para que alguien diga: "las ideas no son algo material..." asi, como compadreando.

Me refiero a las ideas ya volcadas, por ejemplo los libros, la musica, las obras plasticas, hasta los chistes chabacanos que rondan en grupos de amigos, y ahora viajan via sms gracias al ingenio de la telefonia celular... es lo que hay....El problema de las ideas es que es algo demasiado intimo como para tomarlo a la ligera. Una cancion de rata balanca que habla de dragones magicos y hadas que escupen fuego por la boca es tan profundo, desde el punto de vista del escritor, como una cancion de sabina que habla de noches de licor, cigarrillo, merca y mujeres... En algun punto se mete algo que hemos vivido o sentimos en un momento determinado. los hombre no creamos de la nada, de pedo hacemos algo medianamente original con los estimulos que recibimos todo el tiempo....

Pasa algo parecido con las anécdotas, que al parecer de Ernesto están subestimadas.

La gente se mata por alguna anécdota para contar. no por nada uno se encuentra con una manada de yanquies, europeos y taiwaneses que se negaron a fabricar celulares, visitando la cuidad, paseando en bicis, recorriendo hostales, haciendo toures artísticos, interesados en las culturas de la América q ellos ven como el tercer mundo...

Minga!!!! lo único q buscan es tener anécdotas para contar en sus pueblitos y atraer la atención de la gente por unos cuantos segundos gloriosos... o si son más creídos aun, las escriben a modo de diario de viaje... pero cuando esta atención se termina para un pobre paisano como nosotros, que no tiene plata para irse a Europa a recorrer Paris en una cleta,

sucede lo q llamamos robo indiscriminado de anécdotas. y pensándolo bien, es algo muy difícil de comprobar, salvo grandes historias que incluyan lugares y hechos difíciles de imaginar en la persona que las cuenta. Un caso conocido es del peluquero amigo de Ernesto... ahora les cuento

El rosarino Cuevas, un gran peluquero venido a menos, llegó al barrio de Ernesto una tarde lluviosa de enero. A los chicos le llamó la atención ver el camión 1114, todo fileteado, que hacia las veces de transporte de mudanza. Luego llegó él en un Ami 8, color amarillo Caterpilar, con unos lentes muy glamorosos, que le daría vergüenza ponérselos hasta el mismísimo Elton John... usted sabe que en que su entorno, el hombre era un excéntrico, pero acá en el barrio era un trolo que usaba unos lentes de marica...

Al tercer día de su llegada, pasó Ernesto por la vereda de su casa, como yendo a comprar pan al almacén, y vio el cartel escrito en letra Times New Roman que decía ” Cuevas coiffeur”. Como tenia q recortarse las plumas de invierno, pasó a la vuelta de comprar.

Entró al local, y se quedó asombrado con la decoración, muy futurista en ciertos rincones, con esculturas de aluminio, en otros era algo surrealista, con plantas con caras de hombres y pinturas de Dali, y en otros, simplona, con una planta de malvón, puesta en una maceta de arcilla rojo ladrillo.

Cuevas lo hizo pasar y sentarse en un amplio asiento tapizado con cuero. Cuevas le puso una toalla y se las sujetó con unas pinzas muy elegantes, de color dorado. De plástico, pero sin perder estilo. Frente a Ernesto había un espejo circular, que tenía foquitos alrededor, que quedaban muy bien.

El fígaro se puso detrás del pollo, lo miró en perspectiva, de un lado, del otro, luego dijo:

-Me parece que está trizado el espejo de mierda este. No duran nada...”

Se concentró en su cliente, y le dijo:

-¿Te corto las puntas o le damos estilo?. Ernesto respondió:

-Entresacá un poco que en la tardecita me cago de calor...”

Y el peluquero se metió de lleno en su empresa.

Hubo un silencio incómodo por unos minutos, hasta que Cuevas rompió el hielo, sin mucha imaginación.

-Qué tiempo loco este, hasta hace unos días andaba yo de pulovercito, ahora hace un calor....”. Ernesto, breve pero preciso, esgrimó una onomatopeya, algo así como :“ah” .

De repente el pollo explotó en carcajadas, y le dijo: “Compadre, hablemos de algo más interesante, esto me pone de mal humor...“ El peluquero lo miró por encima de la cabeza y rió...

Así entablaron una charla más interesante, que se tornó muy agradable. Ernesto, ya en confianza, le contó historias del barrio, como esa vez que el chino Perea vomitó por la nariz, al intentar frenar el vómito con la mano. Ya terminado el trabajo, Ernesto lo saludó como a uno de los suyos, que era mucho decir... Así de entradores son los peluqueros...

En un picadito que se hizo al día siguiente en la calle Maza, el pollo le contó a sus amigotes lo buena onda que era el peluquero nuevo, y hasta se arriesgó a decir que les iba a caer muy bien.

El Mamadera le dijo:

-Y no te tocó la mano cuando te cortaba el pelo? Se ve medio... señorita....

-No bolú, nada que ver”, dijo Ernesto-. Me explicó que los peluqueros se hacen los trolos para no tener problemas con los esposos de las minas que van... Prefiere quedar como un joto y no hacerse el vivo y que lo caguen a trompadas....

-Ahh... Mirá vos... respondió, más tranquilo el Mamadera.

Hasta acá todo seguía con su curso normal. Pero un día, mientras tomaban una Coca en el almacen de la prima del Iguana, el Chueco Rivas hizo el comentario.

-No sabés lo que me cagué de la risa con el Cuevas el otro día. Me contó una historia.. no te lo vas a creer... me contó que un amigo de él, estaba re en pedo. Tenía menos estabilidad que un sachet de leche el chabon... y que ya vomitaba. En eso pasa la madre del chabon, y éste quizo aguantarse las ganas de vomitar y se tapó la boca con las manos. Pero no se aguantó, y el vómito le salió por la nariz... qué manera de cagarme de la risa.... qué hijodepú....

Ernesto saltó de su asiento, y todos lo miraron

- Perá... eso le pasó al Chino Perea. Qué cabrón ... Esa es la historia del Chino...

- ¿Y cómo la supo el Cuevas? De algún lado la debe haber escuchado....- dijo el Iguana.

- Eh... yo se la conté el otro día en la peluquería – admitió Ernesto – Pero era para cagarnos de la risa un rato...

- Sos un salame... ay Ernesto... ¿Le contaste una anécdota a un peluquero? ¿No has aprendido nada todo este tiempo?

- Bah, sí, ¿por qué?

- Mirá, esto es algo que tenés que aprender para todo el viaje.... nunca le contés nada a un peluquero, porque en el menor de los casos, te chorea las anécdotas, pero tengo un amigo que se peleó con la novia por contarle unos affaires que tuvo por ahí al peluquero. Como este chabón no le pagó lo que le debía, el peluquero le dijo “ como entre chistes” todas las veces que el novio la había engañado. Son peores que viejas de barrio, eso debe ser porque están todo el día rodeado de mujeres.

- No me digás... pero si le voy a llenar la cara de dedos al putazo ese... le voy a meter el secador de pelo en el orto por chorro, mentiroso, que hijodepú...

- No, va a llamar a la cana y te van a marcar los dedos, bueno, las plumas. Y si caes en cana, te van a hacer “pollo relleno”, no sé si me entendés...

- Y qué ... ay Dios... está bien, no lo saludo más y listo. Y el muy pancho va a perder un cliente, y más les vale a ustedes que no se acerquen por allá, porque si no les saco la virginidad anal con el pico, ¿me escucharon?

Silencio sepulcral. Y nada más se dijo al respecto. Tema acabado. C´est fini

Luego de unos días Ernesto pasó por la vereda de Cuevas, éste lo saludó y el pollo le indicó con la mirada que ya era persona non grata en el barrio. Aun así, todavía sigue en su peluquería, ya sin tantos clientes jóvenes...

Así es mis amigos, si unos intrépidos europeos se hacen tremendo viaje para recolectar historias, anécdotas, sucesos, uno no va a permitir que un peluquero de morondanga le robe algo tan preciado, aunque le hayamos robado la idea a otro....

foto que dio lugar a la invención de muchas anécdotas


cap 11 Extra, porque vale la pena
Ante todo, la sinceridad. Esto quisiera haberlo escrito Ernesto, pero nunca supo tanto...
Lean y disfruten:
Como Distinguir los tipos de Metal


Supongamos la siguiente situación, "En lo alto de un castillo, hay una linda princesa, que es custodiada por un terrible y gigante dragón", esa situación según cada estilo:
POWER METAL: El protagonista llega al castillo en un caballo blanco alado, escapa del dragón, salva a la princesa, se van lejos y hacen el amor.
TRUE METAL: El protagonista llega al castillo y vence al dragón en una batalla utilizando su espada. Bañado en la sangre del dragón, tiene sexo con la princesa.
THRASH METAL: El protagonista llega la castillo, pelea con el dragón,salva a la princesa y se la coge.
HEAVY METAL: El protagonista llega al castillo en una Harley Davidson, mata al dragón, se toma unas birras con la princesa y después tienen sexo.
FOLK METAL: El protagonista llega con varios amigos tocando el acordeón, alaude,violìn y otros instrumentos extraños. El dragón se queda dormido de tanto poguear, y luego se van... sin la princesa.
VIKING METAL: El protagonista llega en un barquito gesellino, mata al dragón con un hacha, lo cocina y se lo come. Viola a la princesa,saquea el castillo y le prende fuego a todo antes de irse.
DEATH METAL: El protagonista llega, mata al dragón, se coge a la princesa,la mata y se va.
BLACK METAL: Llega de madrugada, en medio de laneblina, mata al dragón y lo empala frente al castillo. Sodomiza a la princesa, la corta con una daga y bebe su sangre en un ritual antes de matarla. Después descubre que ella no era virgen y la empala junto al dragón.
GORE METAL: Llega, mata al dragón, lo quema. Sube al castillo, se coge a la princesa y la mata. Después se la vuelve a coger muerta. Quema el cuerpo de la princesa y se la coge de nuevo.Antes de marcharse se come al dragon y a la princesa.
DOOM METAL: Llega al castillo, ve el tamaño del dragón, se deprime y se suicida.El dragón se come el cadáver del protagonista y después se come a la princesa.
NU: Llega al castillo y se jacta de lo bueno que es peleando y de que es capaz de ganarle al dragón. Pierde miserablemente y queda hecho poronga. Huye y encuentra a la princesa,le cuenta su trágica infancia. La princesa lo cachetea y se va a buscar al protagonista de "Heavy Metal". El protagonista "Nu" se toma un prozak y se va a grabar un disco de "The best of".
ROCK N'ROLL CLÁSICO: Llega en una moto fumándose un porro y se lo ofrece al dragón, que resulta que era su amigo. Luego acampa con la princesa enla parte más apartada del jardìn,y después de mucho sexo, drogas y rock n' roll, tiene una sobredosis de LSD y muere ahogado en su propio vómito.
PUNK: Le tira una piedra al dragón y huye. Pinta la "A" de anarquìa en una pared del castillo. Le hace una cresta a la princesa y abre un kiosko de Diarios en el pasadizo del castillo.
PROGRESIVO: Llega, toca un solo virtuoso de guitarra de 26 minutos. El dragón se mata de tanto tedio. Llega donde la princesa y toca otro solo explorando todas las técnicas de tonos y compases aprendidas en el ùltimo año en el conservatorio.La princesa huye buscando al protagonista de "Heavy Metal".
HARD ROCK: Llega al castillo en un convertible rojo, acompañado de dos rubias pechugonas y tomándose una botella de Jack Daniels. Mata al dragón con un cuchillo y luego hace una orgìa con las rubias y la princesa.
GLAM: Llega al castillo. El dragón se rìe tanto al verlo que lo deja pasar. Entra al castillo, se roba la laca y el lapiz labial de la princesa. Luego convence al dragón de pintar el castillo de rosado y hacerse unos claritos.
De lo mejor que se ha leido en la red....
ozzy, el principe de las tinieblas

Capítulo 12
Tampoco es pa´ tanto, che...
Hay un momento de la vida en que se produce un quiebre con síntomas que no se notan en el momento, pero cuando se revelan nos causan una angustia casi incomparable...
Ernesto cumplió los 22, y ya hace rato venía considerando la idea de irse a vivir solo, con el Iguana, que ya había cambiado de trabajo y también sentía ganas de dar el gran paso.
Se juntaron a tomar una cerveza en la estación de servicio para hablar del tema. Acordaron el mes que se iban, aproximadamente en enero, y se pusieron a repartir los gastos que podrían llegar a tener.... Después de 2 meses, Ernesto encontró en el kiosco enfrente de su trabajo un cartelito que ofrecía un lindo departamento de 2 piezas a estrenar en un barrio céntrico. Llamó a la inmobiliaria, averiguó el precio y llamó por teléfono a su amigo:
- Iguana, nos vamos el mes que viene, ya encontré el lugar, venite y te cuento
- Pero a mí me quedan unas cuotas de la Nevada, aguantá unas semanas y vemos...
- NO!!!!, ni en pedo, te la pago yo a la cuenta, venite y te cuento - dijo con voz ya más tranquila..
Se cambiaron el 12 de diciembre, para sorpresa de todos. Los familiares le regalaron al pollo una mesa con sillas, que tenían guardadas en el garage, el tele de la pieza del padre y unas cortinas no muy varoniles, que de vez en cuando colgaba cuando lo visitaba la madre...
Para ir conociendo a los vecinos, Ernesto fue a comprar puchos a un almacén muy bien decorado, atendido por su dueño, Don Cosme, un hombre de modales suaves y de pésima manera de vestirse, lo que se dice "un excéntrico". Un día de febrero, no me acuerdo qué día exactamente, Don Cosme lo recibió muy alegremente, como era su costumbre. Con él estaba un señor de barba candado, de traje gris y un maletín negro, arca Samsonyte, que si no era doctor o abogado, probablemente vendía celulares o seguros de vida, su cara tan inexpresiva no podía ser de un testigo de Jehová... Luego se presentó y aclaró que era doctor en un hospital de renombre.
El hombre saludó a Ernesto atónito, lo miró de arriba a abajo y se quedó pensando. En esa tarde se tomaron unos cafés los tres y más tarde el doctor le explicó el motivo de sus asombro al saludarlo:
-Mirá, en verdad me sorprendió verte a vos, dudaba de los alcances tecnológicos de la genética...
- Yo más que dudar de ellos, los desconozco... Nunca supe porqué nací así, pero en vez de ponerme a averiguar, traté de acostumbrarme, de hacer mi vida..... - dijo el pollo, casi displicente, mientras largaba el humo de su cigarrillo y hacía aros chiquitos.
-Sí, seguro, es lo mejor que pudiste hacer. Ahora, si querés, te aclaro desde ahora que es tu responzabilidad. Si querés, nosotros estamos en un proyecto para poder trasplantar todo tipo de partes del cuerpo, y la verdad es que hemos avanzado muy rápido, gracias a un descubrimiento reciente. Se han encontrado en los genes del carancho criollo propiedades que permiten agregarles a los pacientes los miembros de otros donantes, con el 100% de efectividad.
- Yo siempre dije que los caranchos fueron bichos subestimados por su andar pachorriento, al igual que los santiagueños....
-Lo importante es que tengo un donante penitenciario que murió ayer mientras jugaba al ping pong con el cocinero, y ahora tenemos la posibilidad de poder trasplantar el cuerpoentero, a excepción de a cabeza..
- Pero... y si tiene alguan enfermedad el cuerpo....?
- No, el cuerpo gozaba de una excelente estado de salud....
-Pero si se murió asi de repente...
-No, la cabeza no nos sirve porque mientras estaba jugando le pegaron un itacazo que le voló la cabeza.
-Bueno, dejemelo pensar, después le aviso.
-Ok, acá tenés mi celular, llamame a cualquier hora...
- Está bien
Ernesto lo pensó día y noche, mientras tomaba el té, mientras iba en el bondi, cuando se bañaba... hasta soñaba con esa posibilidad.
En un intento desesperado de saber si lo que estaba por hacer era correcto, se juntó una noche el grupo de amigos en la casa de Ernesto y el Iguana.
En esa larga conversación, se veía claramente la posición de los participantes; algunos más conservadores sostenían que el riesgo de perder una vida que requirió cambios importantes era más grande que la posibilidad de tener un cuerpo humano, mientras que los más aventurados le decían: metele para adelante, chango, que esto no se da todos los días.
Al otro día fue decidido a comprar un fernecito para ver el partido de Boca, pero el kiosquero le dijo que yo no podía vender alcohol, debido a una ley nueva que había impulsado el Intendente de la cuidad, el Ruso Perez, ley que luego se conoció como la "Perestroika". En un impulso de comprador compulsivo, se compró una tarjeta de 10 pesos para el celular.
No aguantó las ganas, eran las 00.15 de la medianoche y lo llamó al doctor. Quedaron en encontrarse el lunes en su oficina a primera hora, ya listo para someterse a operación.
El lunes, luego de papeleos innecesarios y dudosos, empezó la intervención, que se vio retardada por la pérdida de uno de los caranchos. Fueron 16 horas interminables, pero al fin salió el doctor y les avisó a los familiares que la intervención había sido un éxito, y aprovechó para preguntarles si habían visto un carancho chiquito, gris, que se les había escapado.
La recuperación fue dolorosa. Estuvo internado 2 semanas, atendido por enfermeras ya veteranas que se habían empeñado en darle baños de esponja todos los días. Llegó el día de la verdad, esa tarde le sacaban a Ernesto la protección del cuello que le impedía verse el cuerpo. Sentía cosquilleo y unas ganas imperiosas de rascarse el culo, pero el doctor le dijo que se aguantara un ratito hasta las 6 de la tarde. Después de 2 interminables horas, llegaron todos a presenciar ese momento, pero el doctor los sacó cagando, porque el paciente se tenía que ver primero, y después verse desnudo, para ver si le quedaba bien el cuerpo.
La tensión del lugar se hacía insufrible, la madre de Ernesto se mordía las uñas, la hermana hacía doble masa con los pies y el Iguana trataba de chamullarse a una enfermera. Dentro de la habitación, el doctor y una de las enfermeras le ponían crema en el cuerpo flamante para evitarle la comezón, lo que fue un alivio grande para el pollo. Luego el paciente se paró, con las piernas aún medio débiles, y el doctor le puso un espejo enfrente. Ernesto empezó a reír nerviosamente, casi llorando, y fue a abrazar el doctor, que le dijo que antes de dale un abrazo tuviera al menos la delicadeza de ponerse ropa, para que no le apoyara ahí su coso.
La enfermera dejó pasar a los familiares, que fueron corriendo a saludar calurosamente a su pollo.el doctor dijo:
-No lo toquen mucho, que está todo fresquito el cuerpo.
Entre risas ya sacaron el mate y los biscochitos, e hicieron un mini picnic en la habitación. Iba contra todo reglamento,pero la situación lo ameritaba.
El cuerpo en realidad le quedaba muy bien, de 1.80 mts, no tan flaco, normal para dejarlo en claro. Y la diferencia se notaba en que tuvo que comprarse un montón de ropa nueva. Pero ya es otra historia.
Con el paso del tiempo, empezó a extrañar el barrio, los picaditos, la cerveza en la esquina, el culo de Ivonne.
Se sintió muy melancólico, hasta los detalles más ínfimos lo emocionaban, como ver a unos pibitos jugando en el parque, ver en el cable programas de su infancia. Se dio cuenta que estaba creciendo y empezó ya a tenerle miedo a envejecer. Y es lógico, tenerle miedo a la muerte es natural, porque uno no quiere dejar de hacer lo que le gusta, pero el miedo a envejecer es más complejo. Con el tiempo uno se pone inutil, aburrido, amargado, idiota, ya rabea por todo y tolo lo molesta. Llegó el Iguana y lo vio mal, y le preguntó:
- y por qué la cara de ojete?
- es que todo ha cambiado tan rápido, hace un año estaba en mi casa, con mis amigos, con mi cuerpo de pollo, trabajaba para salir y comprarme boludeces. Ahora tengo que pagar el gas, la luz, el teléfono, el bondi para el trabajo....
- Supongo que querés seguir viviendo en tu casa....
- No, nada que ver, pero siento que estoy más viejo....
- Con 23 años?
Finalmente se dio cuenta que sólo tenía que ver las cosas con más perspectiva, porque si no, el mundo es chato, aburrido, gris, jodido.
Esa noche se fueron los dos de putas y ya no pensó más en tantas boludeces. No hay nada más cierto que eso de vivir la vida aprovechándola hasta el segundo más insignificante, porque después sólo queda tiempo para la nostalgia....